Patrimonio vivo: la fuerza del agua, la madera y el sol al servicio de las personas.

Se concibió para recuperar un patrimonio vivo y productivo: la arquitectura del valle y la producción tradicional de sal, en armonía con la actividad comunitaria y el cuidado del paisaje.

Se desarrolló en un equipo multidisciplinar e incorporó el desarrollo de una herramienta específica de documentación GIS para mejorar el conocimiento y la gestión.

El objetivo no era solo restaurar la estructura física, sino volver a conectar la economía, la comunidad y el entorno, convirtiendo la producción salinera tradicional en la base de un futuro sostenible.